Ha-Ha

A quince kilómetros de llegar a Acapulco, mi osito se vomitó en el asiento trasero. No sé que le pusieron a su vodka tonic, si limón o nieve de los Himalayas.

Pajaro delator. Espera a que termine el noticiero. Mejor, cántate una de Mijares.

Pasé la primera semana dando talleres de origami. Mi cuarto tenía vista a un deshuesadero. Por la tarde, mi vida tenía canceladas las visitas de extraterrestres.

Botones recién divorciado. No toques a mi puerta. Mejor, sube a YouTube un tutorial sobre el equipaje de tu ex.

Al cabo de dos meses, decidí quedarme. El ceviche de la esquina picaba más que las mentiras del neoliberalismo. Podía ir al malecón a pie. Pero, ¿por qué la zozobra?

Bicicleta sin ruedas. De bajada, la vida es una suerte de ironía. Mejor, que me den un caballo sin frenos.

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