La Campaña Publicitaria (clase de Historia)

El día de hoy los alumnos han traído al siglo XXI los inventos que revolucionaron al mundo en la Belle Epoque. ¿Cómo vender un telégrafo con un toque de picardía y oportunismo?

Hasta ahora, la unidad I del programa pone énfasis en resaltar los cambios tecnológicos que experimentaron las sociedades europeas por el crecimiento exponencial de la electricidad y el petróleo. De la mano de la industrialización, la vida urbana se fue configurando a un ritmo frenético.

El objetivo de esta actividad es poner el foco en el marketing como un medio de difusión masiva con el objetivo de captar un público cautivo. La historicidad señala que los simbolismos decimonónicos de progreso, avance científico y tecnología estaban enmarcados en una era de prosperidad como fin último, tal como lo pensaba el Positivismo.

La cultura del consumo y el entretenimiento pone en la mesa de discusión dos aspectos a contrastar: neurosis vs comodidad. ¿Realmente la vida urbana nos trae los beneficios materiales que el capitalismo pregona? ¿Estamos acaso entrando a una nueva era de la incomunicación tal como Eco sugiere? La respuesta se puede ver a través de la creatividad de los chicos, una impronta energética que desconfigura cualquier frontera y nos presenta su visión de la “victoria material”.

Cerdo capitalista

El día de hoy mis alumnos han hecho su primer producto manufacturado. En clase hemos aprendido el principio de libre mercado y el paso de producción artesanal a industrial según la metáfora del alfiler de Adam Smith.

Los resultados están a la vista. Ya han vendido sus primeras unidades al exterior. Además, se ha comprendido de forma cabal el significado de valor de uso y valor de cambio. También han asimilado la división del trabajo; puesto que un proceso es más eficiente si un miembro del taller se especializa en una sola función, en vez de abarcar todo el proceso.

Si la Revolución Industrial requiere de una comprensión que abarque temporalidad y espacio, es mucho mejor dejar que la retroalimentación dialéctica produzca el estudio del hecho, en vez de dictar teoría que no tiene una forma definida. Si la construcción de narraciones históricas aterriza su función en alimentar diferentes testigos y componentes, entonces podemos ser capaces de construir nuestras propias fuentes primarias desde el presente, tal como soñó Croce o Collingwood.

La enseñanza de la Historia Universal no debe ser aburrida. En vez de repetir fechas y datos aislados, la recreación de procesos encarnando el devenir a la vida real puede traer mayores resultados que una simple cátedra. Los contenidos temáticos se conectan con las habilidades cognitivas y se da prioridad a la resolución de problemas. ¿Y tú cómo enseñas tu materia?

No me agarres en curva (columna)

Es inútil pensar que un gobierno puede arreglar los problemas de la gente en sólo seis meses, pero pensar que la desigualdad proviene de la corrupción parecería describir un juego de niños.

Los gobiernos de centro y/liberales olvidan que no se puede quedar bien con Dios y con el Diablo. Peor aun resulta hipotecar la casa cuando todavía no se tiene dinero para el primer pago. Es decir, comprar tu base electoral a cambio de dialéctica sin contenido.

AMLO en México no es izquierda porque sigue inscrito en la lógica capitalista que mantiene el status quo de la explotación laboral en todos los estratos sociales. Ni los empresarios están contentos porque no regulan el mercado a su antojo.

El régimen mexicano es una mezcla de bondad keynesiana, sazonado con una pizca de crueldad a la Hayek en caldo tlalpeño a la Lázaro Cárdenas. No satisface la destrucción de las bases que secuestran la plusvalía generada por la fuerza de trabajo ni responde a una lógica de participación directa en el ejercicio diario de la democracia. Más bien recicla los elementos demagógicos de malos vs buenos, difunde redes clientelares, impone una visión religiosa del ejercicio público, militariza la frontera norte y es resistente a rectificar sus errores de acuerdo con el “buen criterio” del líder.

No hay nada nuevo bajo el sol. El centro siempre fue entreguista. Sucedió en Weimar y en Buenos Aires. Seguirá pasando en México o Francia. Mientras no haya una revocación del actual sistema político y económico no habrá equidad y mucho menos desaparecerán los estratos sociales que nos alejan cada vez más.

La A es de Anarquía.

Abajo el sistema.

Autogestión.

Desaparición del Estado.